El nuestro...
Ya no eres tú
Ya no soy yo.
Nos encaminamos lejos de la penumbra, fuera de este amor furtivo que se hace visible a los cuatro vientos.
Poderoso y cierto, se revuelve contra el mundo que lo acusa.
Se hace grande enn cada petición concedida, en cada risa. Ahora ya respira a bocanadas grandes y limpias.
Apresurado y certero.
Un amor de domingo
vestido de gala
con el pelo recogido
y la sonrisa en la cara.
Tu amor que es el mío, embargado en el mío
que es el tuyo.
En dirección a mar abierto.
Vencido y bendecido,
inmenso y emocionado,
a borbotones,
sincronizado,
orgánico, metódico,
esbelto, apasionado,
carnal, celoso de sí,
suspicaz, perspicaz,
entero.
El tuyo... el mío... el nuestro...


esperandote dijo
Me gusta como le escribes al amor, al desamor, a la rendición ante su poder pero...¿y su duración?
Seguro que en otros escritos haces referencia a ello, no obstante, y sin ánimo de guiar tus escritos, me gustaría leer de tu puño y letra cuánto dura el amor...te invito a ello, es una humilde petición que dejo caer por aquí por si algún día se viese cumplida.
Un saludo amiga, te sigo desde mi mirilla
28 Febrero 2009 | 10:04 PM